Jugar acompañados
Llegaste y la mesa está llena: así funciona la cola de Caída
Qué ocurre al llegar a una sala de Caída con la partida empezada, qué ve un espectador y cómo se reparten los puestos al terminar.
Cuatro personas ya están jugando y aparece una quinta. En una sala privada de Caída, puede entrar a mirar la partida y esperar su turno. No tiene que adivinar cuándo acabará para volver a probar el código: queda en una cola visible para quienes están dentro.
El sistema funciona en salas LAN y privadas online. Cada sala admite hasta dieciséis personas entre jugadores y espectadores. Las partidas conservan sus dos, tres o cuatro puestos; quienes sobran esperan. La búsqueda casual de «Buscar partida» no utiliza esta cola.
Mirar no cuesta Riales
Puedes entrar como espectador aunque tengas el saldo en cero. No pagas por ver la mesa ni por esperar en la cola. El Rial se necesita cuando vas a participar en la siguiente partida, según las reglas de entrada que te correspondan.
Al llegar con una partida empezada, ves su estado actual. Las manos permanecen boca abajo y no recibes información privada de los jugadores. Puedes seguir las cartas que echan, las capturas, el marcador y las frases rápidas que envían.
También puedes abrir Puntos o silenciar las frases. No puedes jugar, cantar, soplar ni acusar una viveza desde la grada. Tampoco enviar frases o reportes como espectador. La espera no te convierte en un quinto jugador con acciones sobre la mesa.
Esto permite mirar una partida de conocidos sin obtener una ventaja que luego puedas pasarles por fuera. Solo las revelaciones públicas previstas por las reglas, como las cartas de un canto que ya ganó con ellas en la mano, se muestran a todos.
Quién deja el puesto al terminar
Si hay gente esperando, los puestos ocupados por bots se ofrecen primero. Después salen tantos jugadores perdedores como hagan falta para quienes quedan en la cola. En individual empieza a salir el de menos puntos. El ganador conserva su asiento.
Por ejemplo: juegan cuatro personas, dos esperan y los resultados son 24, 17, 9 y 3. Sin bots en esos puestos, salen quienes hicieron 3 y 9. Entran las dos personas de la cola; quienes terminaron con 24 y 17 continúan. Los que dejaron la mesa pasan a esperar, primero el que consiguió más puntos de los que salieron.
En parejas, la pareja ganadora permanece. Si esperan dos personas, entran por la pareja que perdió. Si solo espera una, sale un integrante del equipo perdedor y quien llega juega con el compañero que se queda. Cuando hay empate para decidir una salida, cuenta primero quién lleva más partidas seguidas en la mesa; si siguen empatados, se sortea.
Tienes veinte segundos para confirmar
Al terminar aparece «¡Te toca!» para quien entra y «Jugar de nuevo» para quien continúa. Ambos avisos duran veinte segundos. Cuando los puestos quedan confirmados o cubiertos por bots, la siguiente partida comienza sola.
Si te toca entrar y no confirmas a tiempo, o no tienes con qué pagar, se ofrece el puesto al siguiente y conservas tu lugar en la cola. Si estabas jugando y no confirmas que sigues, pasas al final. Así una persona ausente no mantiene al grupo esperando indefinidamente.
Hay una condición para ese arranque automático: deben quedar al menos dos jugadores confirmados. Si no, la sala vuelve a la espera. Allí pueden ocupar un puesto libre con «Sentarme», y el anfitrión empieza la partida a mano cuando corresponda.
En LAN, al anfitrión también puede tocarle salir de la mesa y mirar. Su teléfono sigue sosteniendo la sala. Por eso conviene distinguir quedar en la cola de pulsar «Salir»: si el anfitrión abandona la sala, esta se cierra para todos. Lo mismo ocurre cuando se marcha el creador de una sala privada online, aunque estuviera viendo la partida.